La etapa que más dinero te puede ahorrar o costar. Si te equivocas aquí, no hay corrección posible. Si aciertas, el resto del proceso fluye. Aprende a encontrar nichos ganadores con datos reales, crear una propuesta de valor diferencial y verificar que no hay impedimentos legales.
La investigación de producto sirve tanto si partes de cero buscando un nicho como si ya tienes una idea y quieres validarla (o deshecharla). El objetivo es no ir a lo que te gusta, sino a lo que los datos demuestran que funciona.
Una vez tienes el nicho, la pregunta clave es: ¿por qué me van a comprar a mí y no a los 50 que ya están vendiendo algo similar? Aquí es donde defines exactamente cómo va a ser tu producto.
Antes de comprometerte con un producto, comprueba que no tienes problemas legales que te impidan venderlo o que te exponen a demandas. Un paso que muchos se saltan — y luego se arrepienten.
Ranking de Amazon que indica cuánto se vende un producto en su categoría. Cuanto más bajo el número, más ventas. Te dice si hay demanda real.
CTR (Click Through Rate) = % de personas que hacen clic en tu producto. CVR (Conversion Rate) = % que compran. Ambas métricas dependen de tu imagen, precio y listing.
La filosofía del private label. No inventas — coges lo que funciona en Amazon y lo mejoras. Minimiza el riesgo y maximiza la probabilidad de éxito.
USPTO y EUIPO son las bases de datos para verificar patentes y marcas en USA y Europa. Un producto con patente activa es un problema legal real.
El mínimo de margen bruto después de todas las tarifas (Amazon + logística + producto + importación) para que el negocio tenga sentido y aguante el PPC.
Las certificaciones necesarias según categoría y mercado. Sin ellas, Amazon puede eliminar tu listing. Tu proveedor debe poder entregarlas con el producto.